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¿Qué es el minimalismo?

Contenido

MINIMALISMO:

Parte del minimalismo es la lucha alternativa y decidida contra el consumismo.

El consumismo está cada vez más arraigado en nuestras vidas. Vamos a trabajar, ganamos nuestro dinero, quizá ahorramos un poco y gastamos el resto. En qué gastamos nuestro dinero varía de una persona a otra, pero generalmente compramos cosas. Ropa, zapatos, artilugios, libros, juguetes, coches y cualquier otra cosa que queramos o creamos necesitar.

El peligro de este estilo de vida es el deslizamiento del estilo de vida. El deslizamiento del estilo de vida es lo que ocurre cuando nuestras compras aumentan con nuestro salario. Cuando recibimos más salario, ese ingreso extra no va a nuestros ahorros ni a propiedades, acciones u otras inversiones, sino a nuestro gasto.

En una época en la que nos bombardean con mensajes para que comamos más, hagamos más, gastemos más, poseamos más, tengamos más, compremos el teléfono nuevo, el coche nuevo, la casa nueva, la ropa nueva y todo lo demás, existe una filosofía de vida más modesta que va en contra del materialismo moderno tradicional. Esta filosofía es el minimalismo. El acto de reducir las cosas que poseemos en lugar de aumentarlas.

¿QUÉ ES UN MINIMALISTA?

Si el minimalismo es la reducción de las cosas que tenemos, entonces un minimalista es simplemente alguien que se esfuerza por reducir lo que tiene, por diversas razones.

Un minimalista es una persona que hace un esfuerzo consciente por reducir el tamaño de su vida e incluir sólo lo necesario. Se elimina de la vida todo lo gordo y superfluo, se dejan de lado deliberadamente las chucherías para que sólo quede lo necesario para vivir bien.

Los límites de un minimalista se definen por lo que personalmente considera esencial. Algunos pueden tener hijos o padres ancianos a los que cuidar, lo que significa que sus necesidades vitales son distintas de las de los demás. Otra persona puede decidir que los libros u otros objetos no son necesarios para su vida. Otra persona puede decidir que los libros o la música son insustituibles como fuente de felicidad, lo que significa que los límites de su minimalismo incluyen estas cosas, mientras que otros no.

Sin embargo, todos tienen algo en común: a diferencia de la mayoría de la gente, los minimalistas tienen un límite claramente definido donde acaba su minimalismo y empieza el exceso.

Todo, desde el desorden de la casa hasta la complejidad del armario, el ajetreo de la vida cotidiana, la cantidad de comida, la necesidad de un coche, la producción de residuos e incluso el contenido de los bolsillos, está en el punto de mira de esta filosofía, y todo ello combinado puede aportar beneficios sorprendentemente profundos a nuestro bienestar, nuestra concentración y el medio ambiente.

CÓMO CONVERTIRSE EN MINIMALISTA:

DEFINE TUS VALORES

El primer paso hacia el minimalismo es decidir qué es esencial para ti y qué no lo es. Esto depende principalmente de ti como persona y de tus valores.

Un fotógrafo necesita su cámara, un boxeador su equipo, un artista sus pinceles, etc.

El minimalismo no consiste en vivir en un espacio vacío, sino en elegir el menor número posible de cosas y eliminar el resto. Depende de ti definir cuáles son esas cosas y qué puedes hacer sin ellas.

CAMBIA TU MENTALIDAD

Una vez que hayas definido tus valores, tienes que incorporar esta filosofía a tus elecciones de la vida diaria. Es decir, debes preguntarte: «¿Realmente necesito esto?» cada vez que pienses en comprar algo o gastar dinero.

DESPEJA

No sólo debes cambiar tu actitud hacia el minimalismo, sino que también debes prestar atención a tu entorno y a las cosas que ya posees.

No es tan fácil recorrer tu casa y tu vida preguntándote si necesitas o no esa taza o varios pares de zapatos, pero por algún sitio hay que empezar.

DEFINE TU ARMARIO

Al igual que en casa, hay que ordenar el armario. Todos tenemos ropa en el último cajón que nunca nos ponemos. En realidad, no necesitamos tanta ropa y un armario despejado no sólo ahorra espacio, sino que también reduce la complejidad de decidir qué ponerse.

PROTEGE TU TIEMPO

No sólo las cosas necesitan nuestra atención, el tiempo también puede ser caótico. Muchos de nosotros malgastamos horas de nuestro día en cosas como las redes sociales, la procrastinación y los desplazamientos. Tómate un tiempo para pensar qué actividades que te hacen perder el tiempo puedes dejar de hacer y qué actividades que tienes que hacer (como moverte) puedes utilizar de forma más eficaz.

LOS BENEFICIOS DEL MINIMALISMO:

El minimalismo se está convirtiendo en un estilo de vida y por una buena razón. Hay muchas cosas de las que podemos beneficiarnos cuando reducimos la cantidad de cosas que poseemos:

1. GASTAR MENOS.

El minimalismo reduce el riesgo de cambios en el estilo de vida. Si mantenemos constantes nuestro estilo de vida y nuestros gastos, cualquier ingreso extra que obtengamos de un aumento, un ascenso o una prima se convierte en una fortuna. Cuanto más reduzcamos la complejidad de nuestras vidas, menos probabilidades tendremos de perder nuestro estilo de vida y más podremos ahorrar para lo que realmente nos importa.

2. MENOS ESTRÉS.

Una casa ordenada y un entorno limpio son menos estresantes. Tienes menos en qué pensar, menos que limpiar, menos que mantener, menos que mover y menos que preocuparte de romper o sustituir. Minimizando las cosas que nos rodean, reducimos el impacto que pueden tener en nuestra tranquilidad.

Además, a menudo nos apegamos a nuestras posesiones. Cuanto menos tengamos, menos apegados estaremos a ellos y menos estrés tendremos cuando algo se pierda, se rompa o nos lo roben.

3. MÁS FÁCIL DE LIMPIAR.

Cuantas menos cosas tengamos, menos tendremos que ocuparnos de ellas, lo que significa que tendremos más tiempo para dedicarnos a otras cosas. Una casa con menos cosas no sólo es más manejable, sino también más fácil de mantener.

4. MÁS LIBERTAD.

Nuestra sensación de libertad suele estar influida por aquello a lo que estamos apegados y a lo que nos sentimos atados. Menos empresas reducirán naturalmente el impacto que nuestra empresa tiene en nuestros sentimientos de apego, y esto a su vez nos ayudará a sentirnos más libres e independientes de nuestra empresa.

5. ES BUENO PARA EL MEDIO AMBIENTE.

Creo que todos estamos de acuerdo en que el consumo no siempre es bueno para el medio ambiente. Nuestro consumo de materias primas se ha vuelto perjudicial para el planeta y gran parte de lo que poseemos no es realmente necesario. Al reducir conscientemente las cosas que compramos, tenemos un efecto polifacético en la reducción de nuestro impacto en la fábrica y en nuestro medio ambiente.

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